Etapas de formación

Busca ayudar al seminarista a vivir en una relación filial al Padre, imitando a Cristo, dejándose guiar por el Espíritu Santo, en una adhesión confiada a la Iglesia.

 El Seminario Menor 

Al Seminario Menor ingresan aquellos que han recibido la vocación en edad tierna todavía. Acompaña a los muchachos ayudándoles en el proceso de discernimiento vocacional. En el Seminario Menor se estudia el bachillerato.

 El Seminario Mayor

En el Seminario Mayor se ofrece una formación específicamente sacerdotal, procurando “crecer en todo hasta alcanzar la plenitud de Cristo”, en las siguientes etapas:

  1. Introductorio

Es en sí una “casa” para los aspirantes al sacerdocio que ya han comenzado a responder al Señor y para aquellos que continúan en su respuesta vocacional, pues en este lugar de formación llegan jóvenes que han cursado su bachillerato en uno de los seminarios menores, ya sea en el seminario menor de Puebla o de Zaragoza, junto con los jóvenes que han estudiado fuera del seminario.                                          

  1. Filosofía

En esta etapa se procura que el seminarista adquiera una especie de veneración amorosa de la verdad sobre la persona humana, de su libertad, y de sus relaciones con el mundo y con Dios.

  1. Año de experiencia pastoral

Durante este año, el seminarista conoce más de cerca la realidad de una parroquia o de alguna de las pastorales diocesanas y se inserta en sus actividades, proyectos y necesidades.

  1. Teología

    Teología, significa estudios de Dios, es la etapa de formación siguiente del año de experiencia pastoral, que, comprende cuatro años.

    Dentro del área intelectual el seminarista estudiará los grandes temas de la fe cristiana, entre ellos citamos algunos como: Sagrada Escritura, Historia de la Iglesia, Patrología, Hermenéutica, Eclesiología, Eucaristía, Espiritualidad Sacerdotal, Dirección Espiritual, entre otras.

  2. Año de Diaconado

Ubicado en la parroquia de Guadalupe en la colonia Volcanes, casa de “diáconos”. Lugar donde se preparan los seminaristas que han acabado sus estudios de teología, preparándose para recibir la imposición de manos para el diaconado.